ENSAYO: YAWAR FIESTA
YAWAR FIESTA
Las costumbres o tradiciones de un pueblo, resaltan y le
dan una excepcional singularidad, para que así marque una notable diferencia
del resto. Por esto es que José María Arguedas, nos narra a través de una de
sus imponentes obras “Yawar Fiesta”, sobre la importancia y valoración de las costumbres o tradiciones. Las
tradiciones de un pueblo, es una manera de culturalizarnos, así mismo de
mantener en alto nuestra identidad. Por este motivo
es muy importante incentivar
a los ciudadanos, para que sigan en marcha sus costumbres y que con el pasar
del tiempo no se extingan, ya que es una auténtica manera de identificación.
Todo empieza en un pueblo
que de lejos se ve muy grande,
este peculiar pueblo lleva por nombre “Puquio” o pueblo
indio. Todos los visitantes turistas cuando llegan y comentan “¡pueblo indio! y
aunque algunos lo dicen con la intención de despreciar al pueblo de los que
allí habitan (ayllus); a estos no les afecta para nada, ya que se sienten muy afortunados y orgullosos de haber
nacido y crecido en este
pueblo. En lo personal pienso y, siempre he anhelado que fuese así, ya que
existen muchas personas que se dejan llevar por sus prejuicios, y no defendemos
sacando cara por nuestra identidad; pienso que debemos estar orgullosos de
quiénes somos y más, de donde hemos venido, sin importar cual sea la
circunstancia.
Los pobladores tenían sus costumbres y, una de estas
peculiares celebraciones era
“Turupukllay”, que se celebraba el 28 de Julio de cada año; ésta era una
especie de corrida de toros. Aquí se mesclaban y convivían indígenas, blancos y mestizos, esto era muy único, ya que éstas razas raras
las veces se unían. Este día
era una fecha muy especial, ya que es una tradición que los identificaba como un pueblo o comunidad.
Y esto, a todos nos pasa igual, un claro ejemplo, es la celebración de “los carnavales” aquí en Bagua-Amazonas. Esta costumbre es una celebración muy importante para la provincia de Bagua, ya que esta consiste en un grupo de personas representativa de la selva, que pasean haciendo pasacalles o en carros, decorado con cosas que identifican a la selva, con sus trajes típicos, entre otros; pasan por casi todo Bagua, mojando y regalando cosas, a las personas que están justo en esos momentos, para que así sea un poco más divertido, especial y muy representativo.
Volviendo al pueblo de Puquio, éste tenía la misma
consideración y aprecio por su festividad, pero lo único que al resto de
personas visitantes, les parecía un poco fuera de lugar, porque en esta fiesta
corría mucha sangre, sobre todo que esta sangre era de los toros y de una o más
personas, pero lo que no consideraban, era que esta tradición
fue muy significativa para mestizos, blancos e indígenas, porque así ellos podían
tener un día de festividad y también de gran
importancia para el pueblo.
Por tal motivo, cuando el subprefecto (una autoridad del pueblo) les cita a todos los pueblerinos, porque decía que tenía que informarles algo de suma importancia, ellos jamás se hubiesen imaginado. Lo que dijo fue lo siguiente:
“He recibido una circular de la Dirección del Gobierno, prohibiendo las corridas sin diestros. Para ustedes que han hablado tanto de las corridas de este pueblo, es una fatalidad. Pero yo creo que esta prohibición es en bien del país, porque da fin a una costumbre que era un salvajismo, según ustedes mismos se han informado, porque los toros ocasionan muertes y heridos”.
Sin embargo, me causó una frustración, tanto como a los
indios y era algo muy lógico, ya que literalmente les estaban haciendo cambiar
una tradición que fue realizada durante muchos
años y ellos querían seguir realizándola, ya que no era
solo un simple festejo, si no más; es
decir se convirtió en una parte fundamental para el pueblo de
Puquio.
Pasando los días se reúnen en la plaza central, yendo al despacho del subprefecto, pero esta vez tomó como cabeza un señor que se llamaba Pancho Jiménez, a este señor más que cualquier otro puquiano, no le agradaba la idea de querer cambiar o modificar las tradiciones de aquel pueblo, cuando el subprefecto llega, entre conversas el subprefecto le dice:
“¡Váyase! Pero no se meta
a arrear a los indios contra mí.
Es usted el único puquiano liso y de
lengua dura. ¡Pero ya sabe! ¡Mucho cuidado ¡Le puede costar su pellejo”!
Don Pancho Jiménez salió ganador, las costumbres del
peculiar pueblo de Puquio se realizó, el Yawar
fiesta fue la suprema celebración del pueblo. Se podía observar a los
indios ebrios lanzándose temerariamente al ruedo, cuando soltaron al cóndor, este cabalgaba
al toro en una alegoría sangrienta. La famosa fiesta donde se dice que corría
mucha sangre empezó, en medio del delirio de los pueblerinos.
En ocasiones puede ser así, las tradiciones realizadas con
mucha felicidad y orgullo, más que todo es una forma de hacernos conocer y de
identificación, así mismo sentirnos vivos, llenos de alegría y compartir tiempo
con personas que a veces ni tratamos o conocemos. Al realizar las
costumbres como pueblo, es una
manera de unión y de darse el placer de socializar y convivir con las demás
personas que nos rodean.
Cuando la tradición de este muy atractivo
pueblo estaba por finalizar, el alcalde se acercó Al subprefecto y le dijo al
oído:
“¿Ve usted señor
subprefecto? Estas son nuestras corridas. ¡El Yawar puchay verdadero!”
Una vez más, Arguedas, a través de este impactante relato
de “Yawar Fiesta”, celebra la victoria cultural india, así dándonos a conocer
para que nosotros podamos brindarle la importancia necesaria a nuestra cultura
e identidad. Esto nos enseña que podemos celebrar todo lo que nos ofrece
nuestra cultura, sin miedo o vergüenza del que dirán de los demás.
Gracias a este muy excepcional relato, podemos empezar a tomar conciencia sobre nuestras costumbres e identidad cultural y todas las características que las pueden conformar. Nosotros como personas racionales estamos en todo el derecho de no avergonzarnos, al contrario, debemos sentirnos orgullosos de quiénes somos y de dónde son nuestras raíces.
En la actualidad, casi la mayoría de personas tienen miedo de mostrarse, de celebrar algo que en su pueblo no puede
faltar; incluso hasta la forma de comer o vestirse, ya que hoy en día se han
creado muchos prejuicios que nos afectan; incluso en la manera de desarrollo de
la sociedad. Personalmente pienso que nosotros como jóvenes debemos
saber de dónde somos, cómo es nuestro pueblo, sus costumbres, sus creencias, entre otras cosas que nos pueden brindar una cultura. Tener siempre en
mente de dónde hemos venido para que quizá cuando
vayamos a otro lugar e incluso otro
país, podamos decir con la frente en alto y muy orgullosos: ¡ESTE ES MI PERU, MI PATRIA QUERIDA!
Y así son nuestras costumbres.
El contenido del blog presenta buena calidad, ya que el ensayo desarrolla de forma clara y reflexiva el tema central de Yawar Fiesta, destacando la identidad cultural y el valor de las tradiciones con ejemplos pertinentes y opiniones personales. Su uso pedagógico es adecuado porque permite analizar una obra literaria desde la comprensión, la argumentación y la reflexión crítica, favoreciendo el debate y la expresión de ideas propias. Asimismo, tiene alta relevancia educativa dentro del área de Comunicación, pues fortalece la lectura comprensiva, la producción de textos argumentativos y la valoración de la diversidad cultural como parte de la identidad nacional.
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